El tiempo, frío en este invierno, nos busca y encuentra. Quiere un cuerpo sano y una mente abierta. Quiere que la fuerza de dos manos sujeten una actitud despierta. Ese tiempo, que se acabará algún día, quiere que disfrutemos, mientras, a tientas si caminamos juntos, ciegamente si miramos el pasado, y sordos si critican cada cosa que no hagamos.
Siempre le hice caso, y aquí me hallo. Juzgo, sin prejuicio, y fallo. Por definición, no por ensayo. Como siempre le di la razón y no me queda palabra, callo. El tiempo enmudece, pero de manera activa. Él no calla, porque lo tiene todo que decir en nuestra vida.
Démosle la razón, pues la merece. El tiempo siempre musitó “nada es lo que parece” y, con el tiempo, se demostró su verdad que, con el tiempo, es lo único que crece. El tiempo se alimenta de tiempo, reproduciéndose en él mismo, y así es como permanece. Implacable, intalterable, intangible e imparable. Derrotando mentiras con la verdad por delante.
Hagamos un ejercicio de somera inducción: Si no nos ha fallado, no creo que se vuelva bribón. Si nos ha sonreído, por algo habrá sido y creo que es la solución: aunque me aleje un tiempo, el tiempo pasa, y el tiempo llega. Disfrutemos con la calidez del verano cada otoño, y hagamos del invierno nuestra propia primavera.
viernes, 9 de diciembre de 2011
viernes, 25 de noviembre de 2011
(Re) Mi Sol
Abro los ojos sin verte, un nuevo día amanece. Sudo tapado por las mismas pesadillas que me hicieron dormir por cansancio y malestar tantas veces. Un día más, uno más mientras crece. Tengo lo que quiero, no sé si tienes lo que mereces. Nada es más fantástico, todo es lo que parece. Momentos inolvidables, recuerdos que suman meses... Es lo que bonito que tiene que algo crezca en belleza, no solo de tamaño, sino cual flor que florece.
Miro atrás y no veo el comienzo, veo un horizonte perfectamente trazado. Por el día veo el Sol, y puedo tocarlo. Por la noche se lo traga la inmensidad del mar del pasado. Y sufro, por arrepentimiento, por cansancio. Mi corazón no huye de pensar en los fallos y no tengo al tuyo para consolarlo. Sufro cada noche, porque no estás a mi lado.
Pero las estaciones pasan, y el invierno se irá alejando. Cada vez saldrá más tiempo diario el Sol, quien podrá acariciar mi pelo de intento dorado. No quisiera quemarme, y que nuestra relación se conjugase en pasado ya que me diste la luz y veo gracias a ti que merece la pena intentarlo.
Obtener algo que no mereces es cuestión de suerte. Mantenerlo es duro y necesitas ser fuerte. Tenerte todo el día en mi cabeza, no parece ser suficiente. Quererte como nadie te quiere, decirlo y ser valiente. Sin poder cambiar lo hecho puedo decidir qué hacer, y decido vivir por ti, para quererte; y morir por ti, si mueres... porque no podría vivir en una noche eterna pensando que tus ojos permanecerían siempre cerrados ocultando los soles que me mantienen, ni que dormirías, sola, para siempre.
Miro atrás y no veo el comienzo, veo un horizonte perfectamente trazado. Por el día veo el Sol, y puedo tocarlo. Por la noche se lo traga la inmensidad del mar del pasado. Y sufro, por arrepentimiento, por cansancio. Mi corazón no huye de pensar en los fallos y no tengo al tuyo para consolarlo. Sufro cada noche, porque no estás a mi lado.
Pero las estaciones pasan, y el invierno se irá alejando. Cada vez saldrá más tiempo diario el Sol, quien podrá acariciar mi pelo de intento dorado. No quisiera quemarme, y que nuestra relación se conjugase en pasado ya que me diste la luz y veo gracias a ti que merece la pena intentarlo.
Obtener algo que no mereces es cuestión de suerte. Mantenerlo es duro y necesitas ser fuerte. Tenerte todo el día en mi cabeza, no parece ser suficiente. Quererte como nadie te quiere, decirlo y ser valiente. Sin poder cambiar lo hecho puedo decidir qué hacer, y decido vivir por ti, para quererte; y morir por ti, si mueres... porque no podría vivir en una noche eterna pensando que tus ojos permanecerían siempre cerrados ocultando los soles que me mantienen, ni que dormirías, sola, para siempre.
domingo, 30 de octubre de 2011
Un cielo de una estrella
Une los puntitos y sabrás qué es lo que digo. Punto a punto, paso a paso, ése es el camino. Juntos, de la mano, recordando lo vivido... Eres lo mejor que tengo y lo que nunca tendría de no haberte tenido. ¿Un suspiro? Es amor rebosante, aunque un poco incomprendido. Asimilas, lo asimilo... Cuando soplo es porque me muero por dentro, porque estoy disfrutando, o porque eres capaz de unir ambas cosas en un mismo sentido.
El cielo, mira que está lejos. Si me escuchas yo te escucho, pero antes te daré un consejo: quiéreme, hasta el fin de los tiempos. Quiéreme como medicina que anestesia tu sufrimiento. Quiéreme como siempre nos hemos querido... como novio, amigos... pero también como compañeros. Es muy difícil querer a alguien que ves el día entero, porque normalmente también vives con sus defectos. No los veo, lo siento. O los guardas muy bien, o no tienes los que tengo.
El universo, verso único. Es capaz de unificar, desde el planeta más lejano, hasta el pueblo más rústico. Algunos vienen de los últimos y, tú, de otro planeta. Eso hace que nuestro amor sea de otra galaxia, y al conjunto de todas las estrellas pertenezca. No vi uno igual, pero es que no hay uno que se le parezca. Nuestro amor va más allá, y es capaz de superar fronteras. Escúchame ahora, verás cómo te enteras: Te quiero, y quiero que lo sepas. Siempre fui un estrellado, pero ahora tiene sentido, porque estoy con la más linda de las estrellas.
El cielo, mira que está lejos. Si me escuchas yo te escucho, pero antes te daré un consejo: quiéreme, hasta el fin de los tiempos. Quiéreme como medicina que anestesia tu sufrimiento. Quiéreme como siempre nos hemos querido... como novio, amigos... pero también como compañeros. Es muy difícil querer a alguien que ves el día entero, porque normalmente también vives con sus defectos. No los veo, lo siento. O los guardas muy bien, o no tienes los que tengo.
El universo, verso único. Es capaz de unificar, desde el planeta más lejano, hasta el pueblo más rústico. Algunos vienen de los últimos y, tú, de otro planeta. Eso hace que nuestro amor sea de otra galaxia, y al conjunto de todas las estrellas pertenezca. No vi uno igual, pero es que no hay uno que se le parezca. Nuestro amor va más allá, y es capaz de superar fronteras. Escúchame ahora, verás cómo te enteras: Te quiero, y quiero que lo sepas. Siempre fui un estrellado, pero ahora tiene sentido, porque estoy con la más linda de las estrellas.
miércoles, 19 de octubre de 2011
Camina
Caminamos juntos, abrazados como siempre. Me encanta hacerlo poquito a poco, como el típico niño que aprende. Ya se han dado los primeros pasitos, poco a poco, y nada nos sorprende. Luego beso la mejilla de mi carita sonriente.
Y sonríe más, mientras caminamos de la mano. No me importa dónde ir, ni el camino que cojamos. Solamente me atrevo a pedir que me tengas a tu lado. Te ayudaré si te caes, levántame si me caigo… y no me sueltes la mano a no ser que sea para regalarme un abrazo.
A veces veo la inocencia, a veces a su antónimo. Es la mezcla perfecta, llámala amor, pasión o, incluso, búscale un pseudónimo. Entre tú y yo queda, que sea un “anónimo”. A nadie le importa lo que pase, o no, entre un hombre y una mujer separados solamente por su carácter heterónimo…
Un paso que das más, ¿qué más da? ¿Qué más das? ¿Quién da más? Da igual, aunque no se iguale en cantidad. Lo que la vida se ha encargado de alejarte, el amor lo acercará. La paciencia, la perseverancia y la pura tranquilidad de saber que el amor que tarde llega, tarde se va.
El amor que tarde llega, tarda.
Pero lo bueno se hace esperar, por eso tarda tanto. No llores si tarda, sonríe esperanza, porque hay cosas que no llegan con el llanto. Ilusiónate, enamórate y disfruta por todo lo alto. El amor lo inventaron para hacerlo disfrutar, pero también para disfrutarlo.
Hoy, puedo decir que estoy enamorado, que soy esa sonrisa de esperanza por un futuro cada vez menos cercano. Hoy, puedo decir que levanto la vista y veo un solo camino y, aún, a un cruce de manos. Hoy, iré a la cama con la certeza de que, pase lo que pase, pasé un día más a tu lado.
Mañana… mañana no sé qué pasará; pero abrázame y consuélame, por si acaso te has marchado.
Y sonríe más, mientras caminamos de la mano. No me importa dónde ir, ni el camino que cojamos. Solamente me atrevo a pedir que me tengas a tu lado. Te ayudaré si te caes, levántame si me caigo… y no me sueltes la mano a no ser que sea para regalarme un abrazo.
A veces veo la inocencia, a veces a su antónimo. Es la mezcla perfecta, llámala amor, pasión o, incluso, búscale un pseudónimo. Entre tú y yo queda, que sea un “anónimo”. A nadie le importa lo que pase, o no, entre un hombre y una mujer separados solamente por su carácter heterónimo…
Un paso que das más, ¿qué más da? ¿Qué más das? ¿Quién da más? Da igual, aunque no se iguale en cantidad. Lo que la vida se ha encargado de alejarte, el amor lo acercará. La paciencia, la perseverancia y la pura tranquilidad de saber que el amor que tarde llega, tarde se va.
El amor que tarde llega, tarda.
Pero lo bueno se hace esperar, por eso tarda tanto. No llores si tarda, sonríe esperanza, porque hay cosas que no llegan con el llanto. Ilusiónate, enamórate y disfruta por todo lo alto. El amor lo inventaron para hacerlo disfrutar, pero también para disfrutarlo.
Hoy, puedo decir que estoy enamorado, que soy esa sonrisa de esperanza por un futuro cada vez menos cercano. Hoy, puedo decir que levanto la vista y veo un solo camino y, aún, a un cruce de manos. Hoy, iré a la cama con la certeza de que, pase lo que pase, pasé un día más a tu lado.
Mañana… mañana no sé qué pasará; pero abrázame y consuélame, por si acaso te has marchado.
miércoles, 12 de octubre de 2011
Nos quiere
El amor, caprichoso, nos quiere. Aunque parezca que se va, aunque parezca que viene, no se mueve. La creencia de que nos abandona, o la de que solamente entretiene, son lagunas, algunas, que hieren. La tierra es firme, y el camino está construido. Se pueden borrar las huellas, la senda o eliminarla del mapa, pero nunca se podrá borrar lo que se ha recorrido. Es difícil, si lo piensas, eso de someter al olvido. Cuando intentas olvidar algo tienes que recordar por qué quieres hacerlo, y qué era eso que habías vivido. Cuando olvidas sin querer es porque todo lo que sientes ya se ha ido y no, puedes estar tranquila que mi corazón hace por ti cada uno de sus latidos.
Con diferencia, lo mejor, es cuando piensas que se fue, y vuelve el amor. Esa sonrisa que se pierde, una especie de reconciliación que te dice que nunca se fue porque siempre te acompañó. Te sigue siguiendo, y nunca se separó, la laguna que hizo estragos al marinero que, en ella, se perdió. No me perdí, y no porque sepa navegar en estas lagunas peligrosas... no me perdí porque sabía perfectamente que tú eras mi meta, y que cuando te encontrara estarías igual de preciosa. Algo rara, diferente y un tanto mojada por este agua pantanosa... Pero volviste perfecta, intacta, reluciente y cariñosa.
Hay muchas cosas que me hacen pensar que lo nuestro es especial porque, cuando nos juntamos, siempre olvidamos lo demás. No porque no nos importe, si no porque nos importamos mucho más. Te quiero y me quieres, te siento y me sientes... y siempre eres capaz de hacerme sonreír y disfrutar...
Quiero quererte, que no se te olvide nunca. Piensa que mi vida tiene sentido por tu culpa.
Quiero quererte, y quiero que me quieras. Y querré querer todo esto hasta el día en el que muera.
Quiero quererte, y quiero que sea para siempre. Quiero quererte, quiero quererte.
Quiero quererte, y me muero por ti, princesa. Me muero por ti, y por tu mirada cada vez que me besas..
Con diferencia, lo mejor, es cuando piensas que se fue, y vuelve el amor. Esa sonrisa que se pierde, una especie de reconciliación que te dice que nunca se fue porque siempre te acompañó. Te sigue siguiendo, y nunca se separó, la laguna que hizo estragos al marinero que, en ella, se perdió. No me perdí, y no porque sepa navegar en estas lagunas peligrosas... no me perdí porque sabía perfectamente que tú eras mi meta, y que cuando te encontrara estarías igual de preciosa. Algo rara, diferente y un tanto mojada por este agua pantanosa... Pero volviste perfecta, intacta, reluciente y cariñosa.
Hay muchas cosas que me hacen pensar que lo nuestro es especial porque, cuando nos juntamos, siempre olvidamos lo demás. No porque no nos importe, si no porque nos importamos mucho más. Te quiero y me quieres, te siento y me sientes... y siempre eres capaz de hacerme sonreír y disfrutar...
Quiero quererte, que no se te olvide nunca. Piensa que mi vida tiene sentido por tu culpa.
Quiero quererte, y quiero que me quieras. Y querré querer todo esto hasta el día en el que muera.
Quiero quererte, y quiero que sea para siempre. Quiero quererte, quiero quererte.
Quiero quererte, y me muero por ti, princesa. Me muero por ti, y por tu mirada cada vez que me besas..
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Hay libros que hacen historia(s)
Es muy extenso, pero no es gordito.
Se escribió en mucho tiempo, con un lenguaje exquisito.
Una pasta dura para el contenido más bonito...
Protagonista de una historia de amor infinito.
Agradable al escucharla, inexplicable al leerla...
Inolvidable al conocerla, asombrosa al verla.
Simple en la portada, pero bella.
Inmensa y brillante en su interior, al estilo de una estrella.
Así es ella, la historia, y así es el libro que la contiene.
Al principio cuesta, pero merece la pena seguir leyendo.
La historia, cuanto menos, entretiene.
Aunque se tienda a creer que no sea real, sino leyenda.
Voy a hacer una ofrenda. Escribiremos juntos muchas páginas más.
Solamente tienes que dejarme que te lea, y hacerme disfrutar.
En tu cuerpo quedará grabada cada historia, escrita y sentida de verdad.
Tú serás mi último libro, mi manuscrito final.
Tú serás mi favorito, el que nunca querré cerrar.
La historia interminable grabada en un libro que no termina de terminar.
Escribiré en ti las palabras más bonitas, y todo el mundo las recordará.
Serás el libro que resuma mi vida, junto a ti y a nadie más.
No compaña ni nada por el estilo.
Sé que leyéndote disfruto porque noto cómo respiro.
Mi arena, mi mar, mi horizonte y, entre mis manos, mi libro.
Pido poco en cantidad, aunque exagero en la calidad de lo que pido.
Y esperar al atardecer, sentado leyendo antes de que anochezca...
Disfrutar leyendo hasta tarde, viendo como la noche se acerca..
y entra, y entra, y hace que la luz desaparezca...
tendré que acariciar tu lomo, tu tapa dura, y leer tu relieve a tientas...
Dormiré abrazado a ese libro para poder leerlo por la mañana.
Abro un ojo, el otro.. le echo una “hojeada”.
Hoja por hoja agradezco a Dios cada letra y frase... cada una de las palabras...
Y comienzo a escribir una nueva página blanca.
Hace tiempo que empecé a escribir en un libro.
Hace tiempo que disfruto de la mejor de la historias.
Tú eres el libro cariño, en ti está todo lo que escribo
y, nuestra vida, en tu memoria.
Se escribió en mucho tiempo, con un lenguaje exquisito.
Una pasta dura para el contenido más bonito...
Protagonista de una historia de amor infinito.
Agradable al escucharla, inexplicable al leerla...
Inolvidable al conocerla, asombrosa al verla.
Simple en la portada, pero bella.
Inmensa y brillante en su interior, al estilo de una estrella.
Así es ella, la historia, y así es el libro que la contiene.
Al principio cuesta, pero merece la pena seguir leyendo.
La historia, cuanto menos, entretiene.
Aunque se tienda a creer que no sea real, sino leyenda.
Voy a hacer una ofrenda. Escribiremos juntos muchas páginas más.
Solamente tienes que dejarme que te lea, y hacerme disfrutar.
En tu cuerpo quedará grabada cada historia, escrita y sentida de verdad.
Tú serás mi último libro, mi manuscrito final.
Tú serás mi favorito, el que nunca querré cerrar.
La historia interminable grabada en un libro que no termina de terminar.
Escribiré en ti las palabras más bonitas, y todo el mundo las recordará.
Serás el libro que resuma mi vida, junto a ti y a nadie más.
No compaña ni nada por el estilo.
Sé que leyéndote disfruto porque noto cómo respiro.
Mi arena, mi mar, mi horizonte y, entre mis manos, mi libro.
Pido poco en cantidad, aunque exagero en la calidad de lo que pido.
Y esperar al atardecer, sentado leyendo antes de que anochezca...
Disfrutar leyendo hasta tarde, viendo como la noche se acerca..
y entra, y entra, y hace que la luz desaparezca...
tendré que acariciar tu lomo, tu tapa dura, y leer tu relieve a tientas...
Dormiré abrazado a ese libro para poder leerlo por la mañana.
Abro un ojo, el otro.. le echo una “hojeada”.
Hoja por hoja agradezco a Dios cada letra y frase... cada una de las palabras...
Y comienzo a escribir una nueva página blanca.
Hace tiempo que empecé a escribir en un libro.
Hace tiempo que disfruto de la mejor de la historias.
Tú eres el libro cariño, en ti está todo lo que escribo
y, nuestra vida, en tu memoria.
martes, 20 de septiembre de 2011
De la manera más delicada
Dos manos que se cruzan y entrelazan, pero sólo es un matiz. Dos brazos que se abren y me abrazan, un desliz. Dos corazones que laten alternativamente. Uno no, otro sí. Dos ojos que miran y dos que huyen, pajarillo y lombriz. Una mirada que mata, la razón de vivir... Un amor de ensueño, la razón de dormir porque ni habitando mis sueños me canso de ti.
Se nota siempre, latiendo fuerte, y a veces se calla. Cuando recibe un abrazo siempre, siempre, se para. No nos separa, sino que nos une y hace más fuertes. Gracias a nuestros corazones nuestro amor no depende de la suerte. No quisiera que así fuera, porque la gasté toda. Supe que era el niño más afortunado del mundo a la vez que me dijeron: “es de ti de quien se enamora”.
Y así juego, aunque esto lo haga solo. Me imagino dentro de uno años, cuando sea formal del todo. El arroz volando, y millones de fotos. Padres y seres queridos gritando “viva los novios”. Alguien que dice mamá, que luego dirá madre. Alguien travieso que se volverá cafre. Alguien cafre, que se volverá responsable... y entonces comenzará a enamorarse...
El futuro llega y no le tengo miedo, porque tengo a quien me proteja por encima de los celos. Alguien que me abraza en mis peores momentos, alguien que me mima y cuida, que cree que lo merezco. Alguien que me quiere como soy, porque no tengo nada más que pensar ni decir: “dependo de ti”.
Te echaré de menos, pero eso no será olvidarte. Guardaremos besos, pero no dejaré de amarte. Porque la vida siempre me dijeron que era corta, comenzaré a creerlos. Pero la vida me ha dado algo que no creo merecerlo. Mírame y quiéreme, eres lo que tengo. Tengo tu nombre en mi corazón grabado a fuego muy, muy, lento...
Por eso nunca te diré te quiero como la verdad absoluta. Me quedaré siempre corto, pero, mientras, disfruta... busco la manera más exacta, más delicada y que no suene bruta: “Te quiero mi princesita. Por favor, no lo olvides nunca”
Se nota siempre, latiendo fuerte, y a veces se calla. Cuando recibe un abrazo siempre, siempre, se para. No nos separa, sino que nos une y hace más fuertes. Gracias a nuestros corazones nuestro amor no depende de la suerte. No quisiera que así fuera, porque la gasté toda. Supe que era el niño más afortunado del mundo a la vez que me dijeron: “es de ti de quien se enamora”.
Y así juego, aunque esto lo haga solo. Me imagino dentro de uno años, cuando sea formal del todo. El arroz volando, y millones de fotos. Padres y seres queridos gritando “viva los novios”. Alguien que dice mamá, que luego dirá madre. Alguien travieso que se volverá cafre. Alguien cafre, que se volverá responsable... y entonces comenzará a enamorarse...
El futuro llega y no le tengo miedo, porque tengo a quien me proteja por encima de los celos. Alguien que me abraza en mis peores momentos, alguien que me mima y cuida, que cree que lo merezco. Alguien que me quiere como soy, porque no tengo nada más que pensar ni decir: “dependo de ti”.
Te echaré de menos, pero eso no será olvidarte. Guardaremos besos, pero no dejaré de amarte. Porque la vida siempre me dijeron que era corta, comenzaré a creerlos. Pero la vida me ha dado algo que no creo merecerlo. Mírame y quiéreme, eres lo que tengo. Tengo tu nombre en mi corazón grabado a fuego muy, muy, lento...
Por eso nunca te diré te quiero como la verdad absoluta. Me quedaré siempre corto, pero, mientras, disfruta... busco la manera más exacta, más delicada y que no suene bruta: “Te quiero mi princesita. Por favor, no lo olvides nunca”
lunes, 12 de septiembre de 2011
Cerca, a mi lado
Hoy sonrío, porque te puedo sentir cerca. No hay nada más de lo que he sentido, aunque no te aseguro que no te mienta. Soy culpable de tu sonrisa, y tú de mis desvaríos y de todo lo que sienta. Me enorgullezco de poder alimentarme del fruto que dio el amor, y de saber que tú también te alimentas.
Cada suspiro a mi espalda lo llevo a cuestas. Recuerdo cada latido y cada mirada, me sé cada una de tus respuestas. Recuerdo cada sueño cumplido, todos conseguidos con tu inercia, así como también recuerdo cada palabra como si el viento no se la llevara y siguiera siendo nuestra.
La luz que guía al peregrino, el faro que orienta a los barcos... eres lo que marca mi camino en un agradable paseo del que nunca me harto. Contento contigo consigo conquistar todo aquello que abarco... Quiero y requiero pedir y decir que sin ti es el fin el que toma, temerario, el mando.
La oscuridad de la noche no es problema, la iluminas desde la sombra. Una pena que sea poco tiempo por culpa de que, después de un piropo, la vergüenza te esconda. Pero, aunque no la ilumines, la haces diferente y lo sabes de sobra. Haces que las horas vuelen contigo mientras la noche muere entre latidos y el amanecer, detrás de los edificios, la desborda.
No exagero cada vez que te miro, tiemblo y te digo que te quiero. Después me encanta poder darte un abrazo para seguir sintiendo que seguimos juntos. Sabes que hay que disfrutar cada segundo como si fuera el primero, y cada primero como si no existiera el segundo.
Cada suspiro a mi espalda lo llevo a cuestas. Recuerdo cada latido y cada mirada, me sé cada una de tus respuestas. Recuerdo cada sueño cumplido, todos conseguidos con tu inercia, así como también recuerdo cada palabra como si el viento no se la llevara y siguiera siendo nuestra.
La luz que guía al peregrino, el faro que orienta a los barcos... eres lo que marca mi camino en un agradable paseo del que nunca me harto. Contento contigo consigo conquistar todo aquello que abarco... Quiero y requiero pedir y decir que sin ti es el fin el que toma, temerario, el mando.
La oscuridad de la noche no es problema, la iluminas desde la sombra. Una pena que sea poco tiempo por culpa de que, después de un piropo, la vergüenza te esconda. Pero, aunque no la ilumines, la haces diferente y lo sabes de sobra. Haces que las horas vuelen contigo mientras la noche muere entre latidos y el amanecer, detrás de los edificios, la desborda.
No exagero cada vez que te miro, tiemblo y te digo que te quiero. Después me encanta poder darte un abrazo para seguir sintiendo que seguimos juntos. Sabes que hay que disfrutar cada segundo como si fuera el primero, y cada primero como si no existiera el segundo.
viernes, 9 de septiembre de 2011
Menos tiempo es más cerca.
Cuando el amor se aleja; o se desvanece en el horizonte, o se hace más visible en el recuerdo... Aunque hayan dicho siempre que más vale un valiente vivo, que un cobarde muerto, el amor, que no mata sino hace enloquecer, te priva de sentirte cuerdo cuando careces de él.
Y la carencia no es la falta, sino la no plenitud. Cuando lo tienes te llena, y quedas totalmente a oscuras sin su luz. Es más fuerte que cualquier cariño, más fuerte que la razón e, incluso, más fuerte que tú. Es más fuerte que el destino, que la religión, hasta capaz de controlar tu salud. Puede curarte, o enfermarte sin límites y, pese a la paradoja, algunas veces cuando enfermas de amor curas tu existencia y te explicas por qué es por lo existes.
“Sana sanita”, y un beso te curó. Un corazón herido se vanagloria de la herida del que lo hirió, pero un corazón herido se cura, sólo, si le saca la daga aquel que se la clavó.
Esperando, pues, el tiempo pasa. La herida se abre y cierra, pero no sale de casa. Esta dentro, ya queda menos, para su “sana sanita sana”, su caricia en el pecho, y su beso debajo de las sábanas. Ya queda menos para un abrazo de almohada, para una caricia ocular con forma de mirada. Ya queda menos para su particular resurrección porque ahora se muere de ganas.
“Ya queda menos”, frase que aboga resignación, desilusión y desaliento. De todos modos, no he visto enunciado más cierto. El tiempo no se puede parar, aunque pueda sentir que se para, con cada uno de tus besos.
Cuando el amor se aleja; o se desvanece en el horizonte, o se hace más visible en el recuerdo y, este escrito, es una buena muestra de ello.
Y la carencia no es la falta, sino la no plenitud. Cuando lo tienes te llena, y quedas totalmente a oscuras sin su luz. Es más fuerte que cualquier cariño, más fuerte que la razón e, incluso, más fuerte que tú. Es más fuerte que el destino, que la religión, hasta capaz de controlar tu salud. Puede curarte, o enfermarte sin límites y, pese a la paradoja, algunas veces cuando enfermas de amor curas tu existencia y te explicas por qué es por lo existes.
“Sana sanita”, y un beso te curó. Un corazón herido se vanagloria de la herida del que lo hirió, pero un corazón herido se cura, sólo, si le saca la daga aquel que se la clavó.
Esperando, pues, el tiempo pasa. La herida se abre y cierra, pero no sale de casa. Esta dentro, ya queda menos, para su “sana sanita sana”, su caricia en el pecho, y su beso debajo de las sábanas. Ya queda menos para un abrazo de almohada, para una caricia ocular con forma de mirada. Ya queda menos para su particular resurrección porque ahora se muere de ganas.
“Ya queda menos”, frase que aboga resignación, desilusión y desaliento. De todos modos, no he visto enunciado más cierto. El tiempo no se puede parar, aunque pueda sentir que se para, con cada uno de tus besos.
Cuando el amor se aleja; o se desvanece en el horizonte, o se hace más visible en el recuerdo y, este escrito, es una buena muestra de ello.
lunes, 5 de septiembre de 2011
Sabes bien
------------------------------------------------------------------
---Sin ánimo de lucro o adoración.
---Letra propia.
---Música: Los príncipes, comparsa de Juan Carlos Aragón.
---http://www.youtube.com/watch?v=yUzxEHiVM8w
------------------------------------------------------------------
SABES BIEN
Sabes bien lo que hoy te necesito.
Quiero que escuches tranquila
que, si se te olvida,
yo te la repito.
Sabes muy bien lo que siento
porque no me cuesta nada
decirte, siempre, a la cara
que te quiero, de verdad.
Y quiero que tú me digas
si merezco estar contigo
lo que dure la menor de nuestras vidas.
Porque vida solo hay una,
una solo como tú.
Quiero acariciar tu tiempo.
Esconderme entre tu pelo
para decirte que te quiero
y que sonrías como yo.
Esos ojos, hoy brillosos,
son recuerdos de un pasado
que gracias a la memoria
no se nublará jamás.
Y los ojos se vaciarán,
entre lágrimas felices,
que, en busca de lo que dices,
caen al labio para besar.
Y, con un beso, terminar
lo que empezó con un abrazo
de esos que siempre echo de menos
cada vez que tú no estás...
¡a mi lado!
Esos ojos hoy brillosos,
son recuerdos de un pasado.
Para terminar,
quiero que escuches que mi voz no sale solo para poder ver llorar
a la persona con la que compartiré la eternidad.
Por eso quiero que sonría al escucharme
y que no le haga nadie sentir lo que he conseguido...
porque, si sigo a su lado al final de mi vida,
diré ¡que sí, que he vivido!
sábado, 11 de junio de 2011
Rangue
El tiempo nos saluda a su paso y no nos damos cuenta. Vuela haciendo parecer que su velocidad es lenta aunque crezca. El tiempo vive, envejece e inventa todo un universo diferente que gracias a ti no es lo que aparenta.
Parece gris, pero tu le das color. Parece frío, cálido con tu calor. No sabe a nada, pero endulzas su sabor... eres capaz de crear un mundo nuevo a partir de uno normal y del montón en el que vivía alejado en la soledad y del amor, y al que tú me acercaste con cariño, sin eufemismos y con ilusión...
El paso del tiempo, sin embargo, no tiene por qué perjudicar. El tiempo se para siempre para quienes se empiezan a amar para que cuando despierten se den cuenta de dónde fue toda su vida a parar... El amor a veces es cruel, otras sin embargo en puro azar... tengo la suerte de poseer la particularización de que esté basado en la más humilde y sincera amistad...
Llevamos mucho, y más que nos queda. Quiero poder disfrutar la vida que me llenas. Emborracharme con tu amor, empacharme de tus besos en las tardes mañaneras... quedar contigo en cama hasta que el sol se ponga, aunque lo hayamos visto salir de muchísimas maneras...
La vida es fácil, solamente tienes que mirar donde yo mire, que es donde tú lo haces... y juntos llegaremos donde ni los más fuertes fueron capaces. Volaremos juntos, como aves rapaces...visitaremos millones de países, monumentos, museos y catedrales... Si me lo pides, corazón, contigo llegaría donde no lo consiguió nunca nadie, de la montaña más alta al más llano de los valles... de la avenida más principal a la más escondida de las calles... solamente te pido que me des la mano, y que si te pierdes me grites y llames. Estoy para protegerte, no lo olvides, porque para mí eres la pequeña más grande.
Parece gris, pero tu le das color. Parece frío, cálido con tu calor. No sabe a nada, pero endulzas su sabor... eres capaz de crear un mundo nuevo a partir de uno normal y del montón en el que vivía alejado en la soledad y del amor, y al que tú me acercaste con cariño, sin eufemismos y con ilusión...
El paso del tiempo, sin embargo, no tiene por qué perjudicar. El tiempo se para siempre para quienes se empiezan a amar para que cuando despierten se den cuenta de dónde fue toda su vida a parar... El amor a veces es cruel, otras sin embargo en puro azar... tengo la suerte de poseer la particularización de que esté basado en la más humilde y sincera amistad...
Llevamos mucho, y más que nos queda. Quiero poder disfrutar la vida que me llenas. Emborracharme con tu amor, empacharme de tus besos en las tardes mañaneras... quedar contigo en cama hasta que el sol se ponga, aunque lo hayamos visto salir de muchísimas maneras...
La vida es fácil, solamente tienes que mirar donde yo mire, que es donde tú lo haces... y juntos llegaremos donde ni los más fuertes fueron capaces. Volaremos juntos, como aves rapaces...visitaremos millones de países, monumentos, museos y catedrales... Si me lo pides, corazón, contigo llegaría donde no lo consiguió nunca nadie, de la montaña más alta al más llano de los valles... de la avenida más principal a la más escondida de las calles... solamente te pido que me des la mano, y que si te pierdes me grites y llames. Estoy para protegerte, no lo olvides, porque para mí eres la pequeña más grande.
sábado, 12 de febrero de 2011
Reflexión solitaria

Los coches pasan y sus luces me iluminan. ¿Por qué soy el centro de atención de la avenida? ¿Por qué soy yo al que miran? ¿Por qué siento tan especial y tan importante mi vida? Quizás sea porque a veces toma un sentido, otras veces se gira, pero la vida siempre acaba teniendo el mismo punto de mira: ir hacia lo que se quiere con la mayor iniciativa y alcanzar lo que se pueda conseguir aceptando las caídas...
Pero no tropiezo. Ando directo con el paso pausado, pero derecho. Ando tranquilo como el que hoy tenía algo importante que hacer con su vida y ya lo ha hecho... feliz y contento, satisfecho...
La gente se cruza y te devuelven la sonrisa. Pocos son los que hay a esas horas y todos con prisa. Pero para mí el tiempo pasa lento, tan lento como caminaba... tan lento como pasa el tiempo a cualquier persona que se encuentre aprisionada... Libre como el viento, así me siento, como el soplo de vida que te deja sin aliento... Mientras llego me paro y pienso: ¿Qué he hecho yo para merecer esto?
Se levanta un aire fuerte que hoy no me molesta. En otras situaciones a lo mejor fastidiaría, pero hoy me refresca. La felicidad sonríe por mí y el positivismo me refuerza... Y continúo mi camino como si el mismo cielo me hubiera ofrecido la respuesta. Del mostrador de sensaciones buenas, esta es la muestra. Es la mejor sensación del mundo y es nuestra.
Y es que puede parecer que me ha tocado la lotería, que encontré trabajo o que superé un terrible problema de salud... Nada más lejos de la realidad, narro la sensación que se me queda un día NORMAL volviendo a casa después de ver cómo te montas en el autobús.
Juan}}(11/10/10)
lunes, 17 de enero de 2011
La vida se compone de pequeñas cosas como tú.
¿De qué se compone la vida? ¿De amor?¿De cariño?¿De alegría? Por cosas como estas me respondo por qué tú eres la mía, porque no pasa momento, ni día, en el que te falte alguno de esos componentes que antes ni siquiera sabía que existían.
Y es que te pones melancólico cuando te falta lo que más quieres, y yo te tengo... y aunque quiera ser la mejor persona del mundo contigo, cuando me acuerdo, dudo si te merezco. Si te digo la verdad casi nunca lo recuerdo ya lo nuestro es superior a eso... hoy quiero que sepas que resucito tantas veces como muero cada vez que te beso.
Y es que te pones melancólico cuando te falta lo que más quieres, y yo te tengo... y aunque quiera ser la mejor persona del mundo contigo, cuando me acuerdo, dudo si te merezco. Si te digo la verdad casi nunca lo recuerdo ya lo nuestro es superior a eso... hoy quiero que sepas que resucito tantas veces como muero cada vez que te beso.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)