lunes, 3 de mayo de 2010

Tarde

Cuando quise darme cuenta todo había terminado... quise tomarte, por fin, pero ya me habían quitado... la tardanza del momento en un ataque bastante malo... no sé por qué pero me siento, de nuevo, desilusionado...

Supongo que será momentáneo y que se me pasará en poco tiempo, pero no te puedes imaginar lo que siento... yo te quiero, pero no me había dado cuenta... ahora sé, definitivamente, que mi mente nunca inventa... siempre coge y plasma cada palabra que el corazón quiere decirle... ahora dice que tenía razón, que no era invencible...

Admito que me confié, pero fue el miedo quien lo propició... no quise atacar antes por miedo a no sufrir amor... ya no, ahora estoy seguro de que sí... el día en el que me di cuenta de que te arrancaron de mí... Muchos días sin tener noticias, muchos días en libertad... muchos días esperando algo que, ahora, sé que no llegará... muchos días, demasiados... ahora me arrepiento de haberme esperado... debería haber jugado, arriesgado y admitir si salgo derrotado... tu amor me haría invencible, pero a tenerlo no me ha ayudado... no sé si pasar, como he dicho varias veces... o volver a intentarlo porque tú te lo mereces...

Me gustaría estar contigo, decirte estas cosas a la cara... y aunque leas mis escritos, que no sean escritos a la espalda... que consigamos un fluir juntos, como tanto tiempo he soñado... ahora que sé que ese sueño ya se ha esfumado...

Disfruta con quien sea, o con quien pueda... porque lo que más me gusta de ti es tu dificultad (aunque duela). Cada persona tiene algo especial que lo hace diferente... a mí me decían que era totalmente normal, eso sí, algo valiente... Ahora sé que se me hizo, otra vez, tarde... y eso es por ser, entre otras muchas cosas, un indeciso, un miedica y un cobarde...