sábado, 11 de junio de 2011

Rangue

El tiempo nos saluda a su paso y no nos damos cuenta. Vuela haciendo parecer que su velocidad es lenta aunque crezca. El tiempo vive, envejece e inventa todo un universo diferente que gracias a ti no es lo que aparenta.

Parece gris, pero tu le das color. Parece frío, cálido con tu calor. No sabe a nada, pero endulzas su sabor... eres capaz de crear un mundo nuevo a partir de uno normal y del montón en el que vivía alejado en la soledad y del amor, y al que tú me acercaste con cariño, sin eufemismos y con ilusión...
El paso del tiempo, sin embargo, no tiene por qué perjudicar. El tiempo se para siempre para quienes se empiezan a amar para que cuando despierten se den cuenta de dónde fue toda su vida a parar... El amor a veces es cruel, otras sin embargo en puro azar... tengo la suerte de poseer la particularización de que esté basado en la más humilde y sincera amistad...

Llevamos mucho, y más que nos queda. Quiero poder disfrutar la vida que me llenas. Emborracharme con tu amor, empacharme de tus besos en las tardes mañaneras... quedar contigo en cama hasta que el sol se ponga, aunque lo hayamos visto salir de muchísimas maneras...

La vida es fácil, solamente tienes que mirar donde yo mire, que es donde tú lo haces... y juntos llegaremos donde ni los más fuertes fueron capaces. Volaremos juntos, como aves rapaces...visitaremos millones de países, monumentos, museos y catedrales... Si me lo pides, corazón, contigo llegaría donde no lo consiguió nunca nadie, de la montaña más alta al más llano de los valles... de la avenida más principal a la más escondida de las calles... solamente te pido que me des la mano, y que si te pierdes me grites y llames. Estoy para protegerte, no lo olvides, porque para mí eres la pequeña más grande.

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