Jugamos a un juego que tú yo solos conocemos… mantenemos un contacto limitado pero efectivo, el que queremos… lanzamos preguntas al aire sin temer a lo que contestemos, las respuestas son siempre conocidas, y lo sabemos… no tememos porque no tenemos nada que temer ni que tener…sabemos que lo hay lo merecemos cuando lo hay nada que merecer…
La última pregunta la hice yo… espero la respuesta, si un sí, si un no… es una de las que no tienen respuesta y eso me preocupa… si la hice es porque vi la ocasión y no es mi culpa… te toca responder y parece que no vas a hacerlo… esperaré pacientemente la respuesta para saberlo… me cuesta creer que no respondas porque no quieras, en vez de porque no puedas… pero ya me lo creo todo pues la vida me enseña cual escuela… quise montar en tu caballo y me diste con la espuela…
Te pregunté una cosa que siempre me hube preguntado… ¿el futuro es sabio? ¿lo es más el pasado? No me respondiste a esa pregunta que siempre me hago… si el pasado es más sabio que el futuro todo se acabó, todo lo que tenía que pasar pasó… pero ¿qué pasa si lo es más el futuro? Que habrá que esperar, supongo… momentos de pasado duros…
…y esperando me di cuenta de que respondiste sin hacerlo… que el futuro es sabio, pero incierto… Estaré esperando hasta que me harte de ello… paso de esperar de brazos cruzados… ahora tendrás que esperar tú mientras llego… lo haré con el paso ralentizado… Mi intención es encontrar un puesto de avituallamiento que me dé de beber eso que aún no me has dado… eso que ya no formará parte del futuro, pero sí del pasado…
Por eso me planteo y creo que el pasado es más importante que el futuro y hay que tenerlo en cuenta… que lo que ha pasado forma parte del pasado y lo que no, no importa… pero no importa porque si no ha pasado es porque no tenía que pasar… mi pasado, al menos, tiene solamente cosas dignas de recordar… Si pasó y no se repite me tranquiliza porque quizás lo mejor es que sea así… me fío de mi pasado, aunque, por lo que parece desde el otro día, él no se fíe de mí…
Siempre hay tiempo, al menos eso dices… no me da miedo a esperar nuestra ocasión… pero sé que el tiempo que pasa mientras no seremos felices, viendo como las ocasiones pasan sin ocasión… sin ocasión de recuperarlas, con la impotencia de querer salir y no encontrar la salida… cada ocasión que pasa, pasa… y es una ocasión perdida…