jueves, 18 de marzo de 2010

Cuando no hay nada que decir...

Cuando no hay nada que decir, siempre sobran las palabras... y es que sobra todo lo demás, hagas lo que hagas... porque en un futuro no recoges si hoy no labras... y el tiempo que se necesita para ascender se pierde mientras se ladra... ¿cómo decir que no? Es difícil, la verdad... pero cuando no hay nada que decir sobran las palabras, y me remito siempre a la realidad...

Hay veces que la situación te supera... y es que la vida te plantea innumerables pruebas... algunas repetidas, otras nuevas... algunas imposibles que debes esquivar como puedas... y es que en el juego de la vida gana siempre el más cobarde... aquel que es capaz de escapar, y huir de cada prueba antes... aquel que piensa que su vida es la más importante...

Y es que el amor es compartir, desde lo primero que tengas hasta lo último que te falte... desde momentos de pasión, hasta momentos de desplante... es partirse la cara por alguien que te la va a partir muchas veces, pero que después la curará tal y como te mereces... Son besos, caricias que siempre se deben... es derramar alegría por tus ojos, y que otros ojos sean los que beben... que guste lo mismo, pero de una manera diferente... que los gustos sean distintos, pero que al final sean los de siempre... Que el brillo de unos ojos no sean lágrimas amargas, pues el que beba se amargará también... porque el amor son dos puntos de vista distintos, pero también dos formas de ser... es lo que se tiene si con tus ojos no se ve... buscas otros, encuentras los míos... y comenzamos a beber...

Hasta las tantas, mirándonos a la cara... bebiendo sin parar de nuestras dulces miradas... de un pasado amargo ya no queda nada... y el futuro es lo que importa si en futuro se declara...

De lo barato de una amistad a lo caro que sale el amor... y es que en épocas de rebajas todos somos amigos (del montón). Pero en dicha época es difícil encontrar algo que merezca la pena... porque lo caro está igual que siempre, y lo barato se lo llevan... porque todo aquello que merece ser comprado es prácticamente robado... y no te puedes llevar nada porque nada está al alcance de tu mano...

Rebajas para todos, pero para mí también y no te preocupes... porque prefiero pensar dos veces, y comprar con un par de luces... hay quien piensa que las rebajas realmente merecen la pena, y yo pienso que no... yo prefiero comprar más caro... pero hacerlo mejor... y más si es una compra importante, sobre todo si hablamos de amistad (o de amor)...

A pesar de todo, siempre que te miro sonrío... no sé si es tu aspecto, o es un problema mío... no sé si es lo que quiero hacer porque me sale sin querer... porque es algo que no puedo evitar, y que me encanta... poder sonreír (y hacer sonreír) a base de simples miradas...

Por eso repito que “no sé si es lo que quiero hacer, porque me sale sin querer”... yo te quiero, tú no lo sé... mis ojos están sedientos, necesitan beber... y es algo que solamente tú me puedes conceder... pero creo que ya no tengo más nada que decirte, porque mi corazón me enmudeció el habla... de todos modos ya dije alguna vez... “cuando no hay nada que decir sobran las palabras..."