jueves, 14 de enero de 2010

Cartas de una vida. - Carta a la esperanza (4/7)

Es fácil ver que no soy tan invulnerable como presumía en un principio… que estuviera donde estuviera nunca estaba en mi sitio… que quería estar a tu lado después de todo lo que había pasado… te prometo que nada se parecía a la persona de la que sigo enamorado…
Busqué, pero te encontraba en cada esquina, en los rostros de cada uno de los peatones… pero cuando me fijaba desaparecías porque eras meras ilusiones… La ilusión es la que tengo, la que quiero compartir contigo… porque sé que por más que busque serás lo más especial que he tenido… Sabiendo que te tuve, y que te he perdido… lo mejor que me ha pasado en la vida es haberte conocido… poder ser feliz, y haberlo compartido… a veces si no compartes lo ocurrido de nada sirve porque queda en el olvido… y si se marcha, ¿por qué no dejar que muera? Porque no se trata de que no deba, de que no pueda… pero es que no quiero… porque por ti esperaría hasta que mi corazón viniera a avisarme de que muero… de momento aguanto, que no es poco… porque me quedo sólo sin ti… pero solo, solo…
El bien, el mal… volver o seguir separados… el ying y el yang… nada que ver ninguno de los extremos destacados…y es que hoy le pido a Dios que saque la balanza, que lea esta carta que escribo a gritos de esperanza… y decirme si me lanzo porque ella no se lanza… sé que quiere volver conmigo pero valor es lo único que le falta… poco a poco se decide y voy ganando terreno… la recaída no es fácil y por eso caemos… quiero ser enfermo de nuevo, de los que piden perdón y permiso (luego). De los que compran el amor a base de intentos… de los que quieren hacer del amor la base del entendimiento… Hoy tengo fe y eso que se le da a los samaritanos… tengo las ganas de que se haga la voluntad de Dios, así como la de todos sus hermanos…
Y te alabo, eres lo único que me queda… solamente volviendo con ella evitarás que muera… solamente volviendo con ella conseguirás lo que hace tiempo intentas hacer con cada uno de nosotros… darnos la salvación eterna por encima de los otros… Y no es que no entienda lo que pides, porque es que además lo cumplo… la falta y el error de mi comportamiento con esta carta lo suplo… quiero decirte, Dios, que cada vez que blasfemaba lo hacía sin intención ninguna… que mi vida es ella y el niño que está a su lado en la cuna… que quiero volver a verlos, aunque ellos no me dejen… en una sola oportunidad conseguiré hacer que se enamore de mí, cuanto menos, tres veces…
Una lo hará por ella y por mí, por sabe que es la única forma de poder ser feliz…otra lo hará por el niño y por darle la infancia que se merece… porque quiere verlo ser feliz a medida que crece… la última será, de nuevo, gracias a ti… y es que este es mi favor definitivo y tras el cual me callo… quiero estar con ella a toda costa y quiero esta oportunidad por si en las otras dos fallo.

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