martes, 12 de enero de 2010

Cartas de una vida. - Carta al desamor(3/7)

Me dejaste, y ahora explico lo que siento… cada día rezo por tu arrepentimiento… quiero poder volver a tu lado… que sigamos compartiendo el hijo que me has dado… acostumbrado… eso me siento poco a poco… tu amor, tu desamor me vuelven totalmente loco… y ahora no sé qué será de mí de aquí en adelante…el futuro que me espera se avecina desafiante, y antes… antes todo era distinto… antes tenía junto a mí a lo más bonito… y corazón, quiero decirte que siempre que te veo palpito… mi púlpito se destruyó y se hizo pedacitos… diminutos, cuanto más pequeños peor… más costará reconstruir la palabra “amor”… y ahora me siento solo, además de estar cansado… ahora lloro por todo lo que he luchado… mi dolor, el calor de un ser humano… no tengo nadie a mi lado y vivo desamparado… desolado… y cada vez más perdido… a día de hoy pienso que la felicidad no va conmigo…
Solo, con la soledad que me inunda… me siento acompañado de quien no me acompañó nunca… y es que la soledad es la única barca que evita que me ahogue… pero no me habla e impide que me desahogue… y si hay algo que necesito es llorar sin duda… la soledad me tiene presa y me deja en ayunas… quiero comer, pero es imposible… la soledad, a día de hoy, de nada me sirve…
Quiero volver contigo y es algo a lo que no me resigno… si hay algo que me guste es poder unir nuestros destinos… tú quisiste separarlos y me costará reencontrarte… la vida me dejó solo, y sólo la posibilidad de amarte… Mientras espere no quiero que me oigas… prefiero llorar en silencio para evitar ver que te agobias… quiero que mi llanto lo oiga solo el cielo y que para ti sean mis únicos te quiero… Cuesta, y es evidente que cada día más… pero es que esta espera parece no tener final… miro entre mis sábanas y perdí lo que buscaba… miro en mi habitación y no encuentro nada…
No hay Sol en cama, no hay felicidad por la mañana… ahora despierto con la persiana bajada y con la lágrima derramada en la almohada… Pasé de llorar de risa a llorar de pena… y es que esta larga espera me envenena… pero bueno, es cierto que me hace más fuerte… enriquezco mi mentalidad cada día que estoy sin verte… quererte, es lo único que queda… esperar a mi momento mientras muero de pena… Seguiré esperando porque es lo mejor… quiero poder pasar el futuro a tu alrededor… compartir las experiencias con nuestro hijo, mi segundo amor… y esperaré ese momento en el que veré el cielo y su gran esplendor…
Y estás mal, hay que ponerle remedio… que la vida es perra, pero que yo soy más perro…y si se acaba el camino cambiaré de rumbo… la vida no podrá conmigo porque no me derrumbo… De optimismo termino esta carta llena de muchos matices… yo sé lo que quiero pero tú no te decides… deja pasar el tiempo que razona con tranquilidad… y volveremos juntos a razón de la edad…

No hay comentarios:

Publicar un comentario