miércoles, 12 de mayo de 2010

¿FIN?

“No”, la cosa está clara... tres párrafos resumidos en una sola palabra. “No”, mata y declara... y cuando por fin creo que todo se soluciona maldigo una y otra vez el momento en el que todo se aclara...

¿Por qué? No pregunto el por qué ocurrió sino el ¿Por qué me ilusioné? No entiendo por qué perseguí el sueño y nunca abandoné... y nada volverá a ser como antes (aunque no me importe tanto la cosa...) Y es que desde que lo perdí todo ya nada me importa...

Lo intenté porque lo deseaba, y aún lo deseo... pero ahora lloro entre lágrimas que escriben lo que, por ellas, ni leo... “Todo lo que desees se puede conseguir...” mentira... porque desees lo que desees lo perderás (incluso del todo) si te descuidas... Cien por cien de atención, una dedicación exquisita y única... pero que por la falta de consideración no puede ser, eso, considerada unívoca...

No me queda nada porque me fui llenando de ti... hoy marcaré en el calendario la fecha del veintinueve de Abril... el día que me fui, y a la vez volví... pero sólo por el rato y el placer de escribir... Me queda poco, o mejoro o me vuelvo loco... pero bueno, no considero que esté tan mal al fin de todo... en mi cuerpo solamente quedan sofocos, sofocos y, sofocos...

No tengo nada, así que no puedo perder mucho más... me quedan dentro las ganas de evadirme, de sincerarme... las ganas de llorar... Ningún hombro interesante sobre el que descansar... no quiero hombros falsos ni torturar ninguna amistad... quiero llorar solo, lejos de cualquier cosa... la paciencia llenó el vaso que ahora mismo rebosa...

No me dijiste que no, pero en estas cosas si no es “no”, es “sí”... aquí todo es negro o blanco porque no tiene sentido el gris... niégalo, es así... o amas a alguien o no... o te condenas o eres feliz...

Nada, ninguna de las dos cosas al final... no me dijiste que no pero lo entendí sin pensar... qué elegancia, qué situación tan complicada... la saldaste sin problemas, dolores de cabeza ni nada de nada... Increíble, una vez más... y no tengo nada más que decirte porque, ahora mismo, me sobra todo lo demás...

Hay que reconocer un error porque sobre él se construye... hay que valorar siempre el trabajo de aquel que contribuye... lo haga bien, o mal, lo importante es que ayude... y que si le pides consejos te conteste y que no sea el que huye....

Fin... fin de todo, pero a la vez comienzo de algo distinto... no terminó algo porque no tuvo comienzo (o quizás sea que yo no lo distingo)... se acabó con la noche en la que el entierro tuvo lugar dentro de mi cuerpo... a partir de hoy vive en mi interior, y por mucho tiempo, un hombre muerto...

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